RENTA BÁSICA: ¿UNA PARADOJA?

ventajas de la renta básica universal

Según la RAE, una paradoja es “un hecho contrario a la lógica”. Un ejemplo podría ser el tener un salario garantizado de por vida sin necesidad de trabajar. Esta medida política es la denominada como renta básica o renta básica universal.

Para entender en qué consiste la renta básica, en esta primera entrada vamos a aducir argumentos a su favor. Posteriormente, en otro post, trataremos los motivos que se alegan en su contra. Finalmente, concluiremos este asunto con un tercer artículo que trate su posible financiación. 

Seguro que todos ya sabéis que este tema es algo que actualmente se presenta como una utopía. Quizá en un futuro muy cercano las cosas cambien, o no. Es evidente que el problema del desempleo en España, así como del trabajo precario, es preocupante. El sector tecnológico está en auge. De él surgen nuevos empleos que no se están ocupando en buena medida, pero… ¿y si éstos no llegan a cubrirse o ello ocurre demasiado tarde? ¿Y si las nuevas tecnologías no crean la misma cantidad de empleo que destruyen?

A lo largo de este artículo explicaremos que es la renta básica mientras nos hacemos las típicas preguntas que a día de hoy se nos podrían ocurrir a todos nosotros. En consecuencia, como ya he relatado, al responder a cada una de estas preguntas daremos motivos del porqué es necesaria esta medida. Así que, sin haceros esperar más, entramos en materia.

1. ¿Qué es la renta básica? 

La renta básica es una asignación mensual, de carácter económico, que recibiría cada español por parte del Estado sin ningún tipo de condicionamiento. Es decir, que no haría falta cumplir requisito alguno para cobrarla (naturaleza universal e incondicional). A través de su implementación se pretende acotar desigualdades, proveer al ser humano de dignidad de una forma innata y dar una mayor capacidad de negociación salarial al trabajador.

2. ¿Es lo mismo qué la renta mínima de inserción?

No. Los subsidios o rentas de inserción requieren cumplir unas determinadas condiciones (incapacidades físicas o psíquicas, insuficiencia de recursos económicos, etc.) para que sean concedidos a los solicitantes.

Es de destacar que este tipo de ayudas no suelen ser compatibles con recibir otras de otro tipo, a la par que tampoco tienen una duración indefinida (aunque caben prórrogas) como ocurre con la renta básica. El cumplimiento de los requisitos que permiten cobrar una renta de inserción son los que dificultan el salir de la pobreza ya que, en muchos casos, hoy en día tener un trabajo no es garantía de dejar de ser pobre, por lo que dejar de cobrar un subsidio por empezar a trabajar puede que no haga cambiar mucho la situación de una determinada persona (sobre todo cuando no hablamos de jóvenes). 

Por contra, con la renta básica podríamos trabajar mientras cobramos la misma. Además, el hecho de perder el subsidio fomenta el aumento de la economía sumergida, pues para no perderlo dejamos de cotizar a la seguridad social por el nuevo empleo.

3.¿Es una cuestión ideológica ligada a la izquierda política?

Lo ha sido, no cabe duda. Ahora bien, quizá en un futuro no tan lejano (ante la 4ª Revolución Industrial o Industria 4.0) pueda dejar de serlo. Es cierto que cada vez que ha habido una Revolución Industrial se pensaba que el mundo se iba a acabar y que la gente se quedaría sin trabajo. Pese a ello, lo cierto es que nadie sabe a ciencia cierta que es lo que en un futuro está por venir.

Se debate entre si se crearán suficientes empleos basados en una nueva forma de producción (inteligencia artificial, robótica…), o por el contrario, si la tasa de reposición de los nuevos trabajadores que entren dentro del nuevo sistema productivo será más baja que la anteriormente necesaria. En el mejor de los casos, es decir, que se cumpliera la primera opción, no olvidemos que habrá algunas generaciones que pagarán este cambio. A ellos, por tanto, debería de ir destinada una medida como la que hoy abordamos.

Además, en caso de que la tasa de reposición sea más baja, menos empleo conllevaría menos consumo, y menos consumo estancaría el funcionamiento económico de nuestra sociedad y el avance tecnológico. ¿Qué podría evitar que esto ocurriese? Un factor que corrija la falta de consumo por la falta de empleo: la renta básica.

Sobre esta medida ya se ha hablado mucho, pero cada vez se habla más. Y es que ello ya ocurre en los contextos que menos nos imaginamos, como en periódicos de talante conservador como el Wall Street Journal o en el Foro Económico Mundial (también llamado Foro de Davos).  

4. Si la gente trabaja para poder vivir, una vez que tengan una remuneración por no hacerlo… ¿dejarán de trabajar?

Seguro que habría gente que dejaría de trabajar, pero hoy en día ya hay gente que no quiere trabajar. Con esto no me refiero a grandes rentistas, que también, sino a gente que se conforma con cobrar un subsidio o vivir de otro tipo de ayudas. Aún así, para la mayoría, pretender vivir con una pequeña asignación mensual no será suficiente, por lo que la renta básica la tendremos que entender como una ayuda para parados de larga duración y un complemento para los demás. Dudo mucho que una abrumadora mayoría social se conviertiera en un “núcleo parasitario” que únicamente se conformara con subsistir a duras penas.

Renta Básica
Banksy

Es de resaltar que  ha habido experimentos en países de muy diversa índole con la renta básica. Como resultados suelen destacarse que se fomentó el autoempleo, y no porque sea una gran fuente de financiación, sino por la seguridad que otorga el “tener algo” frente el fracaso. También creció la natalidad, ayudó a la conciliación familiar, e incluso se realizó esta asignación de forma empírica con vagabundos, pensándose inicialmente que se gastarían el dinero en alcohol, drogas o juego, y acabando finalmente por dedicar la misma a lo que principalmente necesitaban: un techo.

En definitiva, en este sentido vemos como la naturaleza humana es siempre el querer ir a más, el mejorar.

5.¿Es un poder de negociación  para los trabajadores?

Absolutamente sí, no cabe duda. Una alta tasa de paro disciplina al trabajador, que ante  la desesperación, puede llegar a aceptar cualquier oferta para poder sobrevivir. 

Como poder de negociación cabe destacar dos grandes beneficiados:

  1. Los empleados de pequeñas y medianas empresas: pues sus retribuciones suelen ser más bajas.
  2. Los jóvenes: ya que normalmente, al iniciar su andadura laboral tanto en grandes como en pequeñas empresas, suelen acogerse a la figura del becario no remunerado. 

Por tanto, como parche contra la precariedad laboral, la renta básica puede ser una solución.  

6. ¿Qué es la renta básica, un derecho o una obligación?

Alguno pensará que dependiendo de si le reporta recibirla o no será una u otra cosa, pero lo cierto es que por otros motivos tiene este doble sentido.

Sería un derecho por todos los motivos que estamos alegando hoy. Pero también ha de ser una obligación, pues la comunidad es dueña de la responsabilidad social y de la cohesión de los individuos dentro de ella. No creo que a nadie le gustase salir a la calle y encontrarse núcleos de pobreza a su alrededor a cambio de ver como uno mismo vive en extraordinarias condiciones. Debemos de encontrar ese equilibrio que permita que colectivos que se encuentran en paro o con un contrato temporal o a tiempo parcial (contrato estrella en España en los últimos tiempos) mejoren sus condiciones de vida, pues hablamos de millones de personas.

En este sentido tenemos que resaltar que la renta básica debe de ser inembargable, como ya lo es hoy en día el salario mínimo, pues es la única forma de garantizar la libertad a la que aludimos a lo largo del artículo (salvo para casos de impagos por pensiones alimenticias).

7. ¿Quiénes salen perjudicados y beneficiados con una renta básica?

Desigualdad Louis Brandeis

En teoría, como perjudicados, podríamos hablar de grandes empresarios, financieras, o de prestamistas que ofrezcan altos intereses. 

En cuanto a los beneficiados, será la inmensa mayoría de la población (en torno a un 70% se calcula). Principalmente lo serán todas aquellas personas que por problemas físicos o mentales no puedan acceder al mercado laboral y que también recibirán este tipo de ingreso (que seguramente mejorará la mayoría de los subsidios que están recibiendo).

8. ¿Se acabarían las pensiones y el bienestar con la renta básica?

No. En el estudio que se ha realizado sobre la financiación (que abordaremos en otro post) no se toca nada del estado del bienestar. Lo que debemos de resaltar ya es que sí se eliminarían todas aquellas prestaciones públicas de cuantía inferior a la renta básica (no las superiores). Como efecto positivo de ello, podríamos hablar de una simplificación burocrática de las ayudas sociales.

9. ¿No será mejor medida el trabajo garantizado?

El trabajo garantizado parece una medida difícil de implementar tanto desde el punto de vista del desarrollo tecnológico, como desde el estatal,pues una medida así solo la podría poner en marcha el estado, y como todos sabemos, no sería una solución inmediata. Es cierto que con el trabajo garantizado la gente se sentiría mucho más útil que si cobrara la renta básica y no encontrara trabajo, pero al no ser una medida que pueda aplicarse rápidamente , entiendo que no solucionaría el problema que actualmente estamos viviendo. 

10. ¿Y no implicaría un efecto llamada a la inmigración?

Ello dependerá de los requisitos que legalmente se determinasen para poder cobrarla (por ejemplo, el poseer la nacionalidad española). Como dato a equiparar, en el territorio nacional ya hay actualmente Comunidades Autónomas con mejores rentas de inserción que otras, y ello no ha generado que se haya producido un trasvase poblacional entre ellas, pues como decimos, se exigen determinados requisitos para poder cobrarlas

11. ¿Para cuándo la renta básica?

Es la pregunta del millón, pero ese aún no es el debate. Personalmente considero que es de especial relevancia el cuándo, ya que el postergarlo mucho más, dejaría a demasiada gente por el camino (así como una economía poco dinámica en las regiones más pobres). Aunque es evidente que si cada vez se habla más de ello por algo será, aun así, creo que tardaremos muchos años en poder llegar a ver implementada tal medida. Ello dependerá en gran parte de las políticas que apliquemos al mercado laboral de aquí en adelante, pues de seguir la tendencia de más empleo pero menos horas trabajadas, no se me ocurre otra posible solución (siempre dentro del eje libertario de decisión de lo que queremos estudiar/trabajar en el que vivimos).

Para concluir ya el artículo de este mes, al margen de recordaros que en el próximo post daremos argumentos contra esta medida, os dejo una pregunta final que os hará reflexionar conforme a lo tratado hoy: ¿será para nosotros la renta básica la misma utopía que en su momento fue el pensar en poder acceder a una sanidad y educación pública en siglos pasados?

Manuel Ángel es licenciado en derecho y es el autor de este blog.

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