QUÉ DEBES SABER ANTES DE EMPRENDER

Consejos prácticos Emprendedores

Como dispusimos en el anterior post, en el que estudiábamos cuando no procedía el alta como autónomo, es momento ahora de centrarnos en el tema emprendedor abriendo con ello una nueva categoría en el blog, la relativa a derecho mercantil.

En las próximas semanas estudiaremos las distintas formas jurídicas que podría adoptar nuestro proyecto empresarial, pero previamente a ello es recomendable que tengamos unas nociones básicas que nos sean de utilidad en el momento en que nos decidamos a emprender. Así, el contenido de este post introductorio lo dividiremos de la siguiente manera:

  1. El modelo productivo empresarial español
  2. El plan de empresa
  3. Financiación y ayudas
  4. Protección de datos
  5. La elección de local

 

1. El modelo productivo empresarial español

modelo productividad españa

España es un país de pequeñas empresas. Las pymes copan el 99,9 % de nuestro tejido empresarial. El otro 0,1% restante lo forman las grandes empresas. Pese a representar tan pequeño porcentaje estas aportan a los españoles casi 5 millones de empleos, es decir, más de una tercera parte del empleo privado existente en el país. Los trabajadores de estas empresas tienen dos motivos por los que alegrarse de trabajar en ellas: por un lado, gozan de mejores salarios; por otro,  la destrucción de empleo en ellas ha sido, es y será siempre menor que en las pymes.

Tras lo expuesto cabría preguntarse, ¿qué es lo que necesitamos para tener empresas más grandes en España? Pues muchos cambios, pero a destacar  dos: crecimiento económico y un nuevo marco normativo que no impida el crecimiento empresarial, ya que a día de hoy nuestra normativa es obstruccionista en este aspecto  (fundamentalmente en el ámbito fiscal o en medidas de apoyo y acceso al crédito).

Sobre este tema cabría decir mucho más, pero como no es algo que se vaya a solucionar a corto plazo, para muchos quizás sea ahora el momento de abrir una empresa y formar parte del  99,9% .Es cierto que decidirse a emprender es una gran apuesta ya que los datos en cuanto a la esperanza de vida de las empresas españolas no son alentadores, pero pese a ello y dada la alta tasa de paro existente en España es probable que para muchos no  haya más salida. Encontrándonos en esta situación, debemos de ser positivos y pensar que nuestro proyecto puede ser uno de esos que el día de mañana se pueda convertir en un referente.

 

2.  El plan de empresa

emprender en españa

Es conveniente que antes de elegir la forma jurídica de nuestro negocio (autónomo, S.L, S.A.,…) optemos por realizar un plan de empresa. Este es el documento que recoge el contenido del proyecto empresarial. Si vamos a solicitar financiación, lo usaremos como carta de presentación.

En cuanto al contenido del mismo, debe reflejar entre otras cuestiones las siguientes:

– la inversión que pretendamos realizar

– el mercado en el que vamos a operar

– los recursos que vamos a utilizar

– la valoración de riesgos y viabilidad 

– un estudio de mercado

También deberemos incluir  la forma jurídica. Elegirla correctamente nos librará de posteriores problemas. Entre los factores de decisión de forma se encuentran los siguientes:

– el nº de socios

– la responsabilidad frente a terceros

– la tributación 

– la cuantía del capital social que estamos dispuestos a destinar

Asimismo, cabe que existan límites legales que nos avoquen a una determinada forma jurídica (sin poder elegirla), o incluso que nuestros propios límites económicos determinen que tengamos que optar por las formas más asequibles. Pese a ello, no penséis que las más costosas serán las mejores. Simplemente para cada proyecto empresarial habrá que buscar la forma más adecuada. Eso si, tened en cuenta que para poder solicitar determinadas ayudas y subvenciones las Administraciones podrán exigirnos una determinada forma jurídica. En ocasiones, también es posible que busquemos una forma concreta para con ella transmitir una  imagen de sostenibilidad de cara a los clientes , pues por ejemplo la forma de sociedad suele dar mayor sensación de permanencia, fiabilidad y estabilidad.

 

3. Financiación y ayudas

ayudas emprender

En cuanto a la financiación, existen múltiples opciones, destacando en nuestro artículo las siguientes :

a)Primero debemos pensar si realmente necesitamos una gran financiación, si es suficiente con una pequeña aportación o si no la necesitamos. Todo dependerá del tipo de proyecto empresarial que  llevemos a cabo. Si nos encontramos en los últimos casos, podemos tener en cuenta los siguientes consejos:

-Utilizar material básico, recurriendo si es necesario a mobiliario de segunda mano y utilizando a nivel publicitario recursos gratuitos. Cuando comenzamos un negocio no puede existir comodidad. Si es necesario que nosotros mismos seamos nuestros propios comerciales así habrá de ser. A medida que vayamos creciendo irá cambiando nuestra forma de actuar.

– El crowdfunding: existen páginas web donde podemos proyectar nuestra idea e intentar conseguir financiación a través de este método, el cual se encuentra regulado en la ley 5/2015 de 27 de abril de fomento de la financiación empresarial.

– Plantearnos tener socios : una buena forma de compartir gastos.

– Comenzar en modalidad online: seguramente la opción más asequible, minorando riesgos y pudiendo llegar a gente de todo el planeta. Como bien dijimos antes, dependerá del tipo de negocio.

– Utilizar provisiones, es decir, que nuestros clientes nos adelanten el coste del servicio financiando con ello en la medida de lo posible nuestros gastos.

– Utilizar un modelo de suscripción, pagándose una cuota mensual o anual que nos dará oxígeno económico.

Cada una de estas opciones, valga la redundancia, dependerá del tipo de negocio que emprendamos.

 

b)Capitalización del paro: Cuando estamos desempleados y nos decidimos a emprender podemos pedir al Sepe que nos adelante lo que nos queda por cobrar de la prestación por desempleo o de la prestación por cese de actividad (este último es el llamado paro de los autónomos).

Esta medida se reformula actualmente con la ley 31/2015, de medidas de fomento y promoción del trabajo autónomo. Las novedades más relevantes que incluye esta ley son:

– Ya no hay límite de edad para pedir el 100% del paro en un pago único.

– Es posible estar dado de alta en autónomos y seguir cobrando el paro durante 9 meses.

– También cabe la opción de darse de alta en autónomos y no percibir el paro, dejándolo pendiente de cobro por si en un plazo máximo de 5 años nuestra aventura empresarial no llegara a buen puerto.

Como no, la nueva ley también prevé limitaciones en cuanto al cobro. Entre otras, cabría destacar que:

  1. para poder recibir el pago único debemos, al menos, tener pendiente de cobro  tres mensualidades a fecha de solicitud.
  2. en el caso del autónomo, estos deben de tener pendiente por recibir como mínimo seis meses de prestación por cese de actividad.
  3. no podremos haber hecho uso de este derecho en los cuatro años inmediatamente anteriores.
  4. debemos iniciar la actividad en el plazo máximo de un mes desde la resolución de concesión del derecho.

 

c)Financiación por deuda: devolveremos la cantidad prestada con sus respectivos intereses. Entre otras opciones que existen en este marco, podemos mencionar las siguientes:

  • Banca Comercial: nos podrán ofrecer distintos productos financieros destinados a financiar  nuestro proyecto, como por ejemplo:
  1. Líneas de crédito: es una cantidad de dinero limitada que pondrá a nuestra disposición la banca para que hagamos uso de ella cuando la necesitemos. Pagaremos solo intereses por la parte utilizada, pero estos serán más elevados que los de los préstamos.
  2. Préstamo: explicábamos lo que era en nuestro artículo hipotecas sin engaños (I)
  3. Microcréditos: si nuestros recursos económicos son escasos, es una buena manera de acceder a financiación Los importes concedidos suelen oscilar entre los 15.000 y 25.000 euros. Los conceden tanto la banca comercial como la banca pública.

 

d)Financiación por recursos propios: recibimos aportaciones a cambio de la cesión de acciones de la compañía. Cabría hablar aquí de los Business Angels, que son personas que prestan su dinero para la creación de empresas a cambio de, como hemos dicho, participaciones en las mismas. Si la idea de negocio va bien, tendremos que compartir ganancias con nuestro inversor. Ahora bien, lo más probable es que pasado un determinado tiempo de ganancias el Business Angel venda su participación para obtener réditos,  pasando a compartir el negocio con otros inversores.

 

e)Ayudas públicas: existen múltiples ayudas, pero rara vez podrán considerarse como una fuente plena para la financiación de nuestro proyecto ya que, entre otras cosas, no suelen llegar a tiempo antes de iniciar nuestra actividad. Dada la amplitud de ayudas existentes, os encomiendo a la búsqueda de la que exactamente necesitéis conforme la actividad que vayáis a emprender. Ello lo podéis hacer a través de la guía de ayudas e incentivos (aprobada por el ministerio de economía), así como con la búsqueda dinámica de las mismas en la página del Punto de Atención al Emprendedor (PAE), o por último, con los instrumentos y programas que nos facilita la DGIPYME.

 

4. Protección de datos

Formulario NOTA

 

Antes de poner en marcha nuestro negocio, debemos de cumplir con la Ley Orgánica 15/1999 de Protección de Datos, de obligado cumplimiento para todas las personas(físicas o jurídicas) que posean datos de carácter personal de personas físicas

Como responsables del fichero deberemos de notificar a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) nuestra voluntad de crear uno antes de recoger los mismos. La notificación la podremos realizar por internet a través del formulario NOTA, el cual se encuentra en la sede electrónica de la AEPD. Es de sencilla cumplimentación, pero si pese a ello existiera alguna duda, en la misma página que os he enlazado anteriormente tenéis a vuestra disposición una guía rápida que facilitará aún más la tarea.

 

5. La elección de local

En esta parte del post vamos a hablar de las dos maneras más económicas que tendremos para iniciar nuestra actividad profesional: por un lado, del cambio de uso de un inmueble (lógicamente de vivienda a local); y por otro, de los viveros de empresas.

1º) Cambio de uso: de vivienda a local

En la página web de nuestro ayuntamiento podemos observar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de nuestro municipio. Debemos de atender a la sección de dicho plan donde se regulan los usos de los inmuebles, en la que podremos observar que usos inmobiliarios se permiten en cada zona de la ciudad. Os pongo un ejemplo con el PGOU de mi ciudad:

 

Cambio de vivienda a local

 

Esta es una captura de parte de la ordenanza  referente al uso que se le pueden dar a los inmuebles en el barrio que representa la zona centro. Imaginemos por ejemplo que disponemos de un inmueble en un segundo piso dentro de este barrio y que queremos abrir en el una oficina. De lo expuesto se observa que podríamos hacerlo siempre que mantuviéramos la proporción de 2/3 de uso residencial respecto al total de las superficies que representen las plantas altas.

 

Cambio uso vivienda

 

Esta otra captura representa parte del uso inmobiliario en otro barrio de la ciudad, no muy alejado del céntrico. Observamos aquí como, a diferencia del anterior barrio, no existe ninguna limitación en cuanto a la altura del inmueble o al uso residencial de las plantas altas para poder abrir la mencionada oficina.

Pese a poder observarlo así, es bueno asegurarnos y concertar cita en el área de urbanismo de nuestro ayuntamiento para que nos aseguren a ciencia cierta que no existe ningún problema al respecto. Ya puestos sería óptimo que nos informáramos de la documentación  requerida para poder legalizar el cambio de uso, de las tasas a pagar o de la necesidad de certificación o proyecto por parte de un arquitecto (esto último dependerá de cada caso particular). Posteriormente a todo ello, todavía tendríamos que hacer trámites ante notario, registro de la propiedad y catastro para documentar de manera fehaciente el nuevo uso del inmueble.

No confundamos esta actuación anterior con otro tipo de licencias que necesitaremos al iniciar nuestra actividad emprendedora, como por ejemplo la de inicio de actividad que trataremos en otros posts.

Estoy seguro de que tras lo expuesto a muchos se os habrá ocurrido la siguiente pregunta: ¿me lo puede prohibir la comunidad de vecinos?

No es fácil responder a esta pregunta pues dependerá del caso concreto y por ende del tipo de actividad, pero vamos a dar unas pautas generales:

a) El Real Decreto Ley 2/1985 sobre medidas de política económicas, permite en su artículo 8.1 la transformación de vivienda en local de negocio:

Los propietarios de fincas urbanas y los arrendatarios de éstas, con el consentimiento de aquéllos, podrán realizar libremente la transformación de viviendas o locales de negocio, salvo disposición contraria, en su caso, de los Estatutos reguladores de las comunidades de propietarios, y sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 7, párrafo tercero, de la Ley de Propiedad Horizontal de 21 de julio de 1960, relativo a actividades estatutariamente no permitidas, dañosas para la finca, inmorales, peligrosas, incómodas o insalubres, y de la obtención de las correspondientes licencias administrativas”.

b) En principio, al hablar de una propiedad privada no deberían existir límites al respecto. Pero por otro lado, también es cierto que si el inmueble está sujeto a un régimen de propiedad horizontal todo puede cambiar. A consecuencia de esto último, lo primero que deberemos de hacer será observar el Título Constitutivo de la Comunidad de Propietarios. Es importante no confundir este con los estatutos, ni estos con las normas de régimen interior. Los definimos brevemente para no crear confusión:

Título constitutivo: describe el inmueble con sus instalaciones, pisos o locales y determina  las correspondientes cuotas de participación. Su contenido se determina en el artículo 5 de la Ley de Propiedad Horizontal (LPH). Normalmente se formaliza en una escritura llamada División Horizontal. Con esta conseguimos que los diversos espacios del edificio cobren individualidad jurídica, sometiéndose los mismos al régimen de la  propiedad horizontal. En conclusión, para poder hablar de propiedad horizontal este Título es indispensable.

-Estatutos: son las normas que contienen los derechos y obligaciones de todo propietario. Si queremos saber si nuestra comunidad tiene estatutos podemos observarlo en la escritura de división horizontal o bien acudiendo al registro de la propiedad.

-Normas de régimen interior: con ellas se pretende regular  la convivencia vecinal. Se regulan en el art.6 de la LPH, que dice:

Para regular los detalles de la convivencia y la adecuada utilización de los servicios y cosas comunes, y dentro de los límites establecidos por la Ley y los estatutos, el conjunto de propietarios podrá fijar normas de régimen interior que obligarán también a todo titular mientras no sean modificadas en la forma prevista para tomar acuerdos sobre la administración.”

Volviendo a la cuestión planteada, tras observar el Título puede que en el existan limitaciones o prohibiciones al respecto. Si son claros en este sentido y estamos afectados por nuestra actividad, nada tendremos que hacer salvo que consigamos cambiar éste con el voto favorable de todos los propietarios y la posterior inscripción del nuevo en el registro de la propiedad. Pese a ello, cabe destacar que nuestros tribunales interpretan estos de una manera muy restrictiva, nunca de forma extensiva. Podemos encontrar supuestos en los que se prohibían clínicas médicas y se permitió la constitución de una clínica de fisioterapia.

Por contra, si el Título no dispusiere nada en cuanto al uso, tendríamos que observar los Estatutos. Lo comentado para el título también sería aplicable a este último. Si ambos no dispusieren nada, entonces en principio podremos instalar allí nuestro negocio. La única manera que tendría  la comunidad para poder  oponerse sería modificando el título o los estatutos, pero para ello se requeriría el acuerdo unánime de todos los propietarios  (17.6 LPH)  y nosotros no íbamos a dar nuestro consentimiento al respecto.

En conclusión, la Comunidad  solo se podría oponer  conforme determina el art. 7.3 de la LPH que expusimos anteriormente, es decir, si  desempeñamos una actividad que suponga una especial incomodidad para nuestros vecinos.

c) Basta decir que, si vamos a alterar elementos comunes, cambiar la cuota de participación  o si por el contrario creemos que la actividad podría repercutir en el normal trasiego vecinal , entonces en ese caso si que necesitaremos en el consentimiento expreso de la comunidad (Sentencia nº 542/2013 ,de la Sala 1ª del del TS de 1 de octubre)

 

2º) Los viveros de empresas

Los viveros son espacios que acogen a empresas en sus primeros años de nacimiento, ofreciendo un lugar donde iniciar  su actividad  a la par que prestan el apoyo necesario que requiere todo emprendedor en la etapa de despegue.

La existencia de estos se ha multiplicado enormemente durante la crisis. Suelen estar subvencionados por Administraciones, universidades o cámaras de comercio. La tasa de supervivencia de las empresas nacidas en ellos suele ser exitosa.

Los servicios que ofrece cada vivero, los requisitos de acceso al mismo o el tiempo de estancia permitido en el (de manera gratuita o a bajo coste) ,dependerá de cada uno de ellos ya que existen múltiples a lo largo de todo el país.

 

Nada más en el post de hoy, que no ha sido poco. Hemos tocado diferentes temas de diversa índole jurídica pero que todos ellos tienen una estrecha relación cuando hablamos de la planificación previa al emprendimiento. Espero que os sea de gran utilidad.

En próximos días veremos que forma jurídica empresarial puede ser la más adecuada para nuestros negocios,analizando las características de cada una de ellas y centrándonos especialmente en las dos más utilizadas en nuestro país: la figura del empresario individual y las sociedades de responsabilidad limitada.

 

 

Fuente imagen / Autor : Flickr / Opensourceway – J.D. Hollis – Hibr – mammal – tecnomovida

Mseoane es licenciado en derecho y es el autor de este blog.

Si quieres saber más sobre mí, puedes leer mi presentación haciendo click aquí.

En caso de querer contactar, haz click aquí.

2 Comentarios

  1. Buenos días Rodrigo!
    Primero Hacienda y después Seguridad Social (en 30 días desde Hacienda).
    Lo comentamos en el post anterior sobre la obligatoriedad del alta en el Reta.
    Acuérdate, si es tu caso, de capitalizar el paro ANTES DEL ALTA EN LA SEGURIDAD SOCIAL!!!! (olvido que vemos con relativa frecuencia en la práctica).

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.