LA TRANSMISIÓN DE LAS PARTICIPACIONES SOCIALES EN LA S.L

Transmisión Participaciones Sociales

Entramos a tratar en el artículo de hoy la primera de las  cuestiones avanzadas que veremos  de la S.L . En concreto, la materia que ahora estudiaremos versa sobre la transmisibilidad de las participaciones sociales. Como recordaréis del artículo anterior, las participaciones sociales representan la división que le queramos dar al capital social que integra la S.L  en relación al número de socios que conforma la misma. Como os decíamos, estas participaciones son indivisibles a la par que acumulables en un mismo socio si así se desea. Cada una de estas participaciones no tiene porque tener el mismo valor.

Lo que vamos a ver en este post es como podemos transmitir dichas participaciones ya que la S.L , a diferencia de la S.A., tiene un carácter más restrictivo o cerrado. En este sentido, lo que veremos a continuación será el contenido del régimen de transmisibilidad previsto en la Ley de Sociedades y del Capital (LSC, en adelante).

Entrando ya en materia, lo primero que debemos de saber  es como debemos documentar dicha transmisión. Para ello, la ley nos exige documento público. Pese a esta determinación legal, en la práctica existen varias sentencias del Tribunal Supremo (por ejemplo de 14 de abril de 2011 -RJ/2011/3591-)  que exponen lo siguiente respecto a esta formalidad: “La referida exigencia formal ha sido entendida en el sentido de que no tiene carácter esencial  para la perfección de la transmisión, sólo cumple la función de medio de prueba  y de oponibilidad de la transmisión a los terceros”. Es decir,  que la falta de documento público (escritura pública) no va a conllevar  la nulidad de la transmisión. Ahora bien, como medio de prueba y de oposición frente a la posible alegación por un tercero de la inexistencia de dicho negocio es recomendable. Por tanto, debemos de entender esta disposición legal como una de otras muchas posibilidades que tiene una de las partes de todo negocio jurídico de obligar a la otra a cumplirla . Recordad que todos estos actos traslativos deberán recogerse en el Libro registro de socios del que dispondrá la sociedad. 

Escritura Pública Venta SL

 

En cuanto a la transmisión propiamente dicha, de antemano debemos de saber que existen varios tipos. Así, por un lado tenemos la transmisión voluntaria o  forzosa (caso de embargo); y por otro lado, la inter vivos o mortis causa. Vamos a ver esto por partes. 

En lo que respecta a la transmisión voluntaria e inter vivos de las participaciones sociales, lo primero a lo que debemos de prestar atención es a los estatutos de la sociedad. En principio, salvo que estos lo prohíban,  la transmisión podrá realizarse con plena libertad si se realiza a favor de alguno de los siguientes sujetos: socios, cónyuge, ascendientes, descendientes o también en favor de otras sociedades que pertenezcan al mismo grupo. ¿Qué es esto del grupo de sociedades estaréis pensando? Sin desviarnos mucho del tema os comento que legalmente la definición de grupo de sociedades se encuentra en el art.42 del CCom, el cual dice que “existe un grupo cuando una sociedad ostente o pueda ostentar, directa o indirectamente, el control de otra u otras.”. En este mismo artículo se establecen una serie de presunciones que de cumplirse estimarían la existencia de una sociedad dominante frente a otras dependientes (es decir, de un grupo de sociedades). 

Siguiendo con el régimen de transmisión voluntario e inter vivos, es de destacar que cuando nuestros estatutos no dicen nada al respecto, existen una serie de normas recogidas en el art.107 de la LSC  por el cual esta hipotética transmisión se regiría. Este artículo, en esencia, establece lo siguiente:

1º) Debemos de comunicar por escrito al administrador de la sociedad dicho hecho, haciendo constar todas las vicisitudes del negocio jurídico (número de participaciones que pretendemos transmitir, identidad del adquisidor, precio,etc.)

2º) La Junta General deberá darnos su consentimiento a dicha transmisión por  mayoría ordinaria (es decir, más votos a favor que en contra siempre que estuviere presente como mínimo en el momento de la votación un tercio del capital social). Solamente podrá denegar la Junta General dicho consentimiento si un socio o un tercero pretendiere la adquisición de la totalidad de las participaciones sociales. En caso de darse este último supuesto, gozaría de preferencia aquel socio que hubiera concurrido a votar a la Junta General. Si son varios los interesados en la adquisición, se dividirían a prorrata dichas participaciones en consonancia al capital social que representara cada uno de ellos en dicho momento.

Transcurrido un plazo de 3 meses desde que trasladamos a la sociedad  nuestra intención de transmisión sin que esta nos haya comunicado la identidad de otro adquirente, el socio podrá transmitir las participaciones en las condiciones que previamente hubo de trasladar a la sociedad.

3º) Si el pago del precio por la transmisión estuviere aplazado, será necesario para que se produzca la adquisición que este esté garantizado por una entidad de crédito.

4º) Tenemos un plazo de 1 mes desde que comunicamos a la sociedad la identidad del adquirente para otorgar el documento público de transmisión.

En definitiva, deberemos de observar en primer lugar los estatutos de la S.L para informarnos sobre como puede ser la transmisión de nuestras participaciones. En defecto de estatutos, atenderemos  a las particularidades legales que os acabo de exponer. Pero ojo, porque la LSC nos recuerda que existen ciertas cláusulas (en relación a esta transmisibilidad) que jamás podrán formar parte de nuestros estatutos, ya que de recogerse en los mismos harían dicho clausulado nulo. Os paso a relatar cuales son:

a) Nunca  el auditor de cuentas de la sociedad podrá imponer el valor de transmisión de las participaciones.

b) No cabe  la transmisión totalmente libre de las participaciones entre vivos.

c) No se puede determinar el número de participaciones que de forma obligada tenga que transmitir un socio cuando este tiene dicha voluntad transmisora.

d) Por el contrario, si que serán validas aquellas cláusulas que prohíban la transmisión voluntaria e inter vivos de las participaciones siempre que se reconozca la posibilidad al socio de separarse de la sociedad en cualquier momento. Siguiendo esta línea, también cabría prohibir tanto la transmisión como la separación durante un plazo nunca superior a 5 años desde la constitución de la sociedad (o en caso de ampliación de capital, desde que se otorga escritura de dicha ampliación).

Como ya os advertí, hasta ahora estuvimos tratando la transmisión voluntaria e inter vivos. Respecto a los otros tipos de transmisiones,únicamente un par de pinceladas de ambas.

Respecto a la mortis causa: en el caso de que un socio falleciese, antes de pasar su heredero o legatario a adquirir dicha condición, pudiere darse la posibilidad de que los estatutos establecieren en favor de los socios sobrevivientes (en primer lugar) o en favor de la sociedad (en defecto de los anteriores) la posibilidad de adquirir las participaciones del fallecido. Para ello,  existiría un plazo máximo de 3 meses desde que la sociedad tuvo conocimiento de la anterior adquisición hereditaria.

En cuanto a la transmisión forzosa por embargo de participaciones por parte de una autoridad judicial o administrativa, en primer lugar estos deberán de notificar a la sociedad dicha circunstancia. Subastadas dichas participaciones, una vez que la sociedad es conocedora de como se realizó la venta, cabe el ejercicio por parte de los socios o sociedad del derecho de adquisición preferente para que en esta no llegaran a entrar terceros extraños a la misma. El plazo para realizarlo sería de un mes.

Ahora bien, todo lo hasta ahora expuesto pudiere ser más complejo si las participaciones sociales que queremos transmitir son objeto de cotitularidad o existen sobre ellas determinados derechos reales que a priori pudieren hacernos pensar en mayores dificultades para transmitirlas. En relación a esto, unos ejemplos que nos ilustrarán de que ello no tiene por que ser así: 

Usufructo participaciones sociales

 

¿Qué ocurriría si son varias personas las copropietarias de las participaciones sociales que quieren ser transmitidas?

En este caso los copropietarios deberán acordar en una sola persona el ejercicio de las facultades y derechos que otorga el hecho de ser socio. Esto es aplicable a todas las situaciones de cotitularidad que pudieren existir más allá de la copropiedad.

¿Y si sobre las participaciones que queremos transmitir existe un derecho de usufructo?

En este caso las facultades del socio residen sobre el nudo propietario, sin perjuicio del derecho a los beneficios de la venta que le correspondería en su debida proporción también al usufructuario… estaréis pensando alguno ¿qué es esto del usufructuario y del nudo propietario? Os pongo otro ejemplo que os hará verlo con claridad. Imaginad que vuestro padre (casado en gananciales) ha fallecido y que tenía unas determinadas participaciones sociales en una S.L. Salvo testamento en contra, su hijo será el heredero y  nudo propietario de esas participaciones; la cónyuge viuda sería usufructuaria de las mismas.

 

Hasta aquí todo lo relativo al régimen de transmisibilidad de las participaciones sociales de la S.L. Próximamente veremos la fiscalidad relativa a la propia S.L y también a este negocio traslativo que acabamos de estudiar pues, como sabéis los que seguís mi blog, cada vez que estudiamos una determinada figura jurídica (hipotecas, herencia, dación en pago…) acto seguido pasamos a ver su perspectiva fiscal.

Hasta entonces, me despido. Un saludo a todos.

 

Mseoane es licenciado en derecho y es el autor de este blog.

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