LA SEGURIDAD SOCIAL DE LAS EMPLEADAS DE HOGAR

Seguridad Social Empleada Hogar

Tras haber estudiado en nuestro anterior artículo cual era el régimen laboral de las empleadas de hogar, vamos a explicar ahora, como ya os había adelantado en el citado post, cual es el régimen de Seguridad Social previsto para este colectivo.

En primer lugar es importante saber que las empleadas de hogar están integradas en el Régimen General de la Seguridad Social, en concreto dentro de un Sistema Especial previsto para las mismas (pues así lo dispone el artículo 250.1 de la Ley General de la Seguridad Social, pero ello será así siempre que sean contratadas directamente por el titular familiar, no cuando concertamos el servicio con una empresa).

Una vez dicho esto, tal y como hicimos respecto a los derechos labores, vamos a ir viendo una a una determinadas particularidades relativas al régimen de seguridad social que para este gremio rige a fecha de este artículo.

  • Alta en la Seguridad Social: sea cual sea el número de horas que trabaje una empleada de hogar, tiene que estar siempre dada de alta en la Seguridad Social. No puede trabajar sin estar dada de alta (aunque solo trabaje una hora a la semana). Los trámites para cursar el alta han de realizarse en la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS). 
  • Obligaciones de alta y cotización: la obligación, en principio, será del empleador. Ahora bien, desde abril del año 2013, si la empleada trabaja menos de 60 horas mensuales en un determinado hogar, dichas obligaciones recaerían sobre ella cuando así lo pactase con el empleador. En estos casos, las solicitudes presentadas por las empleadas deberán ir siempre firmadas por sus empleadores. En cuanto al plazo para cursar el alta, baja y variaciones de datos, en el caso del alta esta se realizará siempre antes del inicio de la actividad. En los otros dos supuestos, el plazo es de 3 días naturales (se cuentan sábados, domingos y festivos a diferencia de los días hábiles) desde que se produzca la extinción o variación.
  • Bases de cotización por contingencias comunes y profesionales: variarán en función del salario percibido. En consecuencia, a medida que aumente el salario también irán aumentando las mismas. Os las expongo a través del siguiente cuadro, que quedará obsoleto a partir del 2019 cuando se prevé que las bases de cotización se determinen conforme al Régimen General. Pero mientras no llega esa fecha, según la Orden de Cotización para el año 2018, son las siguientes:  
TRAMOS SALARIO MENSUAL CON EXTRA PRORRATEADA BASE DE COTIZACIÓN
HASTA 196,15 167,74
DESDE 196,16 HASTA 306,40 277,51
DESDE 306,41 HASTA 416,80 387,29
DESDE 416,81 HASTA 527,10 497,08
DESDE 527,11 HASTA 637,40 606,86
DESDE 637,41 HASTA 746,90 716,65
DESDE 746,91 HASTA 858,60 858,60
DESDE 858,61 896,94
  • Tipo de cotización por contingencias comunes: a día de hoy es del 27,4 % que se aplicará a la base de cotización expuesta en la tabla, siendo el 4,55% a cargo de la empleada y el 22,85%  del empleador. 
  • Tipo de cotización por contingencias profesionales: se aplica el 1,10% sobre la base de cotización, y es de cargo exclusivo del empleador. Ahora bien, respecto a estas contingencias profesionales, pero también en relación a las comunes, si la empleada fuera la que acometiera las obligaciones de alta y cotización (por trabajar menos de 60 horas mensuales), ella será la obligada a ingresar ambas aportaciones, es decir, tanto la que le corresponda a ella como al empleador.

Contingencias empleadas hogar

  • Baja por contingencias comunes: nos referimos a ellas cuando la baja es por una enfermedad común o por un accidente no laboral, es decir, cuando el motivo por el que no se puede trabajar es ajeno al trabajo.
  • Baja por contingencias profesionales: aluden a situaciones en que la baja se ha producido por un accidente de trabajo o por una enfermedad profesional. Es decir, cuando se ha tenido un accidente trabajando o se ha contraído una enfermedad por causa derivada del trabajo.
  • Salario durante el periodo de baja: si la baja es por contingencias comunes, durante los 3 primeros días de baja no se cobrará nada. De ahí en adelante, hasta el vigésimo día, se cobraría el 60% de la base de cotización del mes anterior a la baja médica. Si continuáramos de baja, del día 21 y demás días que le sigan se cobraría el 75% de la misma. En cambio, si la baja es por contingencias profesionales, el día en que nos diéramos de baja se cobraría salario aunque ese día no hubiéramos trabajado. De ahí en adelante cobraríamos el 75% de la referida base.
  • Sujetos que abonarán la baja: también dependerá del tipo de baja. Si es por contingencias comunes, los 3 primeros días no se cobraría. Posteriormente, hasta el octavo día pagará el empleador. Si la baja durara más días, se solicitaría el pago de la misma a la Seguridad Social. Por contra, cuando la baja es por contingencias profesionales, directamente pediríamos el pago de la misma a la Seguridad Social (o Mutua dependiendo del caso particular).
  • Requisitos para el cobro de la baja: aquí también tenemos que diferenciar si la baja se ha producido por contingencias comunes o profesionales. En el primer caso, para poder cobrar la misma, es necesario haber cotizado180 días en los 5 años previos a la baja. En caso de baja por contingencia profesional no será necesario acreditar ningún requisito de cotización previo.
  • Partes de baja: una vez emitido el mismo, la empleada de hogar debe enviar este al empleador en el plazo de 3 días.
  • Reducción de cotizaciones: desde el pasado mes de septiembre hasta final de año se aplicará una reducción del 20% sobre las cotizaciones por contingencias comunes devengadas por la contratación de empleadas de hogar (también por las contratas desde el 1 de enero de 2012). Esta reducción puede llegar al 45% en el caso de familias numerosas si se dan unas determinadas circunstancias dentro de la familia. En este último caso dicha reducción estuvo en vigor desde el pasado mes de julio. Ahora bien, estos beneficios  no son aplicables al supuesto de la empleada que trabaja menos de 60 horas y que asumía las obligaciones anteriormente aludidas, así como en algún que otro supuesto excepcional.
  • Otros aspectos: el pago de las cotizaciones se realizará en el mes siguiente en que estas se devenguen (en caso contrario, se le aplicaría el correspondiente recargo así como, atendiendo a las circunstancias, intereses de demora). Desgraciadamente, como habéis podido observar, la empleada de hogar no cotiza por desempleo, por lo que no tiene derecho a recibir dicha prestación. Lo que pagan empleador y empleada a la Seguridad Social cubren las prestaciones sanitarias por enfermedad, accidente, maternidad o paternidad. También se estaría cotizando para recibir una pensión de jubilación. En cuanto a esta, abordaremos dicha cuestión en futuras entradas del blog, pero por el momento os adelanto que en lo que a las empleadas de hogar se refiere existen una serie de particularidades como que no pueden acogerse a la jubilación parcial o especial a los 64 años, ni tampoco a la anticipada (salvo que se haya cotizado a otros regímenes donde si se contemple la jubilación anticipada y se cumplan, además, otros requisitos expresamente previstos).

8 marzo derechos sociales empleadas

Pues bien, hasta aquí todo lo relativo a esos conceptos básicos de seguridad social que debemos de conocer si trabajamos como empleados o empleadas del hogar. En el próximo artículo pondremos punto y final a este tema estudiando la aplicación del Impuesto de la Renta sobre este colectivo que, como hemos podido ver hasta ahora, goza de menos derechos que la mayoría. Adicionalmente, y dado que hoy estamos en 8 de marzo, simplemente desearos a todas las que estéis leyendo esto un Feliz Día de la Mujer.

Mseoane es licenciado en derecho y es el autor de este blog.

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