FISCALIDAD Y DEPENDENCIA (II)

Tributación Dependientes

Como expusimos en nuestro anterior post en el que abordamos el estudio de la fiscalidad del seguro de dependencia, debemos de distinguir las aportaciones (que nos hacían reducir la base imponible del Irpf y pagar menos en renta), del momento de rescatar las prestaciones que estos productos hayan generado, lo que trataremos en la entrada de hoy.

Conforme al artículo 17 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (LIRPF), el dinero que rescatemos tendrá la consideración de rendimientos del trabajo. ¿Qué significa esto? Pues que lo rescatado tributará al tipo marginal que corresponda conforme al tramo de Irpf que nos sea de aplicación. 

Para intentar que Hacienda recaude la menor cantidad de dinero posible del rescate de nuestro producto, tendremos que hacer cálculos. Lo habitual para ello es echar mano de un simulador, previendo así las fiscalidades aplicables a cada forma de rescate (pues cada modalidad nos hará tributar en distinta cuantía).

Así, al margen de lo establecido en el art.10 del Reglamento de Planes y Fondos de Pensiones, y también de las determinadas condiciones previstas respecto al rescate en el producto financiero que hayamos contratado, el cobro de las prestaciones se podrá realizar (en esencia) de las siguientes maneras: 

  • en forma de capital: cobrando las aportaciones realizadas más los rendimientos generados en un pago único.
  • en forma de renta: donde los pagos serán mensuales, bimestrales, anuales… tributando en Irpf únicamente por la parte que consideremos rescatar (el resto del ahorro/derechos consolidados no rescatados seguirán invertidos).
  • o de forma mixta: parte del dinero será rescatado en forma de capital, y otra parte en forma de renta.

Cuando rescatemos en forma de capital, la base imponible del Irpf crecerá en demasía, lo que conllevará el alzamiento de la misma a tramos más elevados de dicho impuesto. Si la declaración la tuviéramos que presentar este año, la tabla a aplicar sería la siguiente:

TABLA TRAMOS IRPF

BASE IMPONIBLE

RETENCIÓN 2016

DE

A

 

O

12.450

19%

12.450

20.200

24%

20.200

35.200

30%

35.200

60.000

37%

60.000

45%

Así, por ejemplo, si nuestra base imponible era de 20.000 euros, pero rescatamos el año anterior un producto en forma de capital cuya cuantía asciende a 50.000, tendremos que tributar al tipo marginal del 45%, con lo que Hacienda recaudaría 31.500 euros de los 70.000 que en principio “eran nuestros”.

Fiscalidad Dependientes

Por tanto, cuando rescatemos en forma de capital el “golpe tributario” será mayor que si lo hacemos en forma de renta, ya que en este último caso tributaremos por cantidades más pequeñas, y por ende, serán de aplicación tramos inferiores de la tabla expuesta. No obstante, atendiendo a las circunstancias de cada uno, tendremos que valorar que opción de las tres nos beneficiaría más, ya que al margen de lo comentado, el rescate en forma de capital puede ser una buena opción cuando la cantidad a percibir es pequeña y no queremos estar pendientes de posibles fluctuaciones fiscales que pudiera sufrir esta normativa en nuestra contra en un futuro.

En este contexto, lo que también debemos de conocer es la posible aplicación de las reducciones que recoge la Disposición Transitoria Duodécima (DT12ª) de la LIRPF. Sobre ella haremos el siguiente artículo de este blog, pero os puedo adelantar que suele ser habitual acogerse a ella si nuestro producto es anterior al año 2.007, haciendo uso en este supuesto del rescate en forma mixta.

Por otro lado, como relatábamos al hablar de la comparativa Europea en dependencia, no todos podremos costearnos estos servicios privados. Para los casos en que la asistencia sea pública, recibiendo algún tipo de prestación económica vinculada a la Ley de Dependencia, la LIRPF recoge la exención de las mismas en su artículo 7, letra X), por lo que dichas cuantías no tributarán.

Otro tipo de deducción a favor de la tercera edad la podemos encontrar en la Disposición Adicional Decimoquinta de la LIRPF,  que junto con el artículo 33.4º apartado b) de la misma ley, dispone que “también gozarán de beneficio fiscal aquellas personas dependientes que, teniendo patrimonio, prevean la opción de disponer del mismo para obtener recursos económicos y destinarlos a las necesidades que derivan de la vejez y dependencia”. En concreto, se les permitirá que en caso de ser mayores de 65 años o de padecer un grado II o III de dependencia, puedan disponer de su vivienda habitual sin tener que tributar ganancia patrimonial por ello. En este punto, conviene recordar que la ganancia patrimonial existirá cuando hayamos vendido ese inmueble por un valor superior respecto al de adquisición del mismo (ya sea compra u otro tipo de transmisión).

Dicho todo esto, para despedir definitivamente estos artículos en los que esencialmente hemos visto que es un seguro de dependencia y como tributa el mismo, me gustaría hacer una advertencia que usualmente introduzco en este tipo de entradas de carácter fiscal pero que hasta ahora no había realizado: recordad que las particularidades explicadas en estos posts pueden cambiar (no radicalmente) dependiendo del territorio fiscal en el que residáis. Exactamente, de lo explicado en estos últimos artículos, existen cambios en determinadas Comunidades Autónomas como Navarra o País Vasco que debéis de tener en cuenta a la hora de realizar los pertinentes cálculos sobre aportaciones o rescate. Sobre esto, hablaremos algo más en la siguiente entrada, donde terminaremos de abordar esta temática relativa al rescate de los sistemas de previsión social.

Manuel Ángel es licenciado en derecho y es el autor de este blog.

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