LOS DERECHOS LABORALES DE LOS EMPLEADOS DE HOGAR

Régimen Laboral Empleados de Hogar

Tras haber abordado en profundidad el tema de la dependencia (materia a la que le hemos dedicado 10 entradas), vamos a tratar hoy otro asunto que se encuentra también muy ligado a las personas dependientes como es la situación de las empleadas o empleados de hogar. A lo largo del post vamos a tratar cuales son algunos de los derechos que le corresponden a este colectivo y que, en demasiadas ocasiones, no suelen ser respetados. 

Antes de comenzar con su tratamiento, a modo de introducción, explicaros primeramente que los empleados de hogar os encontráis sometidos a una relación laboral de carácter especial…¿y qué quiere decir “relación laboral de carácter especial” estaréis pensando? Pues que en este tipo de relaciones, al margen de darse los caracteres laborales básicos que recoge  el art. 1.1 del Estatuto de los Trabajadores (E.T, en adelante), como son la voluntariedad, retribución, cuenta ajena y ámbito de organización y dirección del empresario, a mayores esta relación laboral ha sido regulada de forma específica por considerarse que en ella se dan ciertas “circunstancias especiales”. Ello se ha hecho a través del Real Decreto 1620/2011, que regula la relación laboral de carácter especial del servicio del hogar familiar, del Real Decreto 1596/2011 referente a la acción protectora por contingencias profesionales, o del Real Decreto-ley 29/2012 relativo a la protección social (entre otras normas).

A continuación vamos a ir viendo aspectos variados que se prevén para cualquier relación laboral, y acto seguido iremos explicando las particularidades y derechos que se dan para los empleados de hogar en este sentido.

Contrato empleada hogar

 

  • El contrato: respecto al mismo, estos trabajadores tendrán derecho a que éste se establezca por escrito siempre que el servicio a prestar vaya a tener una duración de 4 o más semanas. Si no se realizase contrato, se entenderá celebrado a jornada completa y por tiempo indefinido.
  • El periodo de prueba: es potestativo plasmarlo por escrito. En cuanto a su duración, no podrá prolongarse más allá de 2 meses. Mientras estemos en este periodo, la regulación aplicable será la misma que si el contrato se hubiere celebrado (por tanto, remunerado). En caso de que alguna de las partes durante este tiempo quisiera desistir, el plazo de preaviso que se podrá establecer para ello será como máximo de 7 días. Para desistir no es necesario justificar el motivo ni abonar una indemnización.
  • Retribución: como mínimo ha de pagarse el Salario Mínimo Interprofesional (SMI, en adelante) si trabajamos a jornada completa, teniendo derecho a dos pagas extra. Si recibimos esta cuantía por el servicio que prestamos en un determinado hogar, de ella nunca podrá descontarse la manutención o el alojamiento. Es necesario explicar esto último ya que puede ser habitual que nos encontremos con que parte de la retribución del trabajador sea salario en especie. En este sentido, en el caso de que cobráramos más, es conveniente que también sepamos que el salario en especie nunca podrá estimarse como una cantidad superior al 30% de la cantidad que estemos percibiendo como sueldo. A mayores, aunque parezca obvio, es importante que la entrega del salario este consignada por escrito. Os pongo un ejemplo de todo lo explicado en este punto: si contratamos a un empleado de hogar a tiempo completo por 1.000 euros al mes permitiendo que éste coma en nuestra casa, y valoramos esa comida en 200 euros, nos quedaría un salario de 800 euros que a día de hoy está por encima del SMI, por lo que el acuerdo sería valido. Además, tampoco rebasaríamos la cantidad del 30% respecto al salario en especie. 

Retribución horas Empleada Hogar

 

  • Retribución por horas: consideramos que un empleado de hogar está contratado por horas cuando al cabo del año no ha trabajado más de 120 días para el mismo empleador. Cuando somos empleados por horas el salario lo recibiremos de forma diferente a como lo explicamos en el punto anterior. En este caso habrá que pactar la cuantía por cada hora de trabajo, teniendo que ser como mínimo de 5,76 euros la hora (para el año 2018). Se entiende que esta cuantía engloba también las pagas extra, el descanso semanal, vacaciones, etc. ¿Dónde está establecida esta referencia salarial os preguntaréis alguno? Pues esta cifra viene establecida en el artículo 4.2 del Real Decreto 1077/2017, de 29 de diciembre, que es la norma que fija el SMI para 2018. En relación a lo antes establecido, si somos empleadas por horas también podremos percibir parte del salario en especie, pero la cuantía recibida en metálico tiene que cumplir la cantidad mínima a la que ahora aludimos en este epígrafe.
  • Jornada Laboral: el máximo de la misma será de 40 horas semanales. Ahora bien, cabe que ambas partes pacten lo que se viene a llamar “tiempos de presencia”. ¿Qué son los tiempos de presencia? Son horas que encontrándose al margen de la jornada laboral, el empleado ha de permanecer en el hogar sin dedicarse a  tareas que suele realizar con habitualidad. Éstas no podrán superar las 20 horas semanales de promedio en un mes (salvo pacto en el que se compense dicho tiempo con periodos iguales para el descanso). En cuanto a la retribución  de los tiempos de presencia, nos remitimos a lo dispuesto para las horas ordinarias en las que se prestaba el servicio. Por otro lado, en lo que respecta al espacio temporal que transcurre entre el fin de una jornada de trabajo y el inicio de la siguiente, debéis de saber que como mínimo han de transcurrir 12 horas entre ambos momentos. Existe la posibilidad en este sentido de que puedan ser  10 horas para el caso de empleados internos en el domicilio. En este supuesto, la diferencia que resta hasta las 12 horas de descanso ordinario deberá ser compensado. Además, en el supuesto de trabajar como internos, debemos de saber que debemos de disponer de 2 horas libres al día para comidas (sin que tengan que computarse como tiempo de trabajo). Por último, para poner fin a este punto, una breve alusión relativa al descanso laboral: ha de ser continuado y de 36 horas, lo cual viene a representar, en la mayoría de los casos, el día del domingo junto a la tarde del sábado o la mañana del lunes.
  • Vacaciones: 30 días naturales, es decir, contando los días no laborales. A su vez, las vacaciones pueden fraccionarse, teniendo que ser al menos uno de estos periodos como mínimo de 15 días consecutivos. En caso de que no existiere acuerdo en cuanto al cuando han de ser disfrutadas esas vacaciones, 15 días serán fijados por el empleador, y los restantes por el trabajador. Así mismo, el periodo vacacional deberá ser conocido con 2 meses de antelación a la fecha de disfrute.
  • Permisos: en este punto, a los empleados de hogar les será de aplicación lo previsto en el art.37 del ET  como ocurre con el resto de trabajadores.

Indemnización Despido Empleada Hogar

 

  • Despido: es una de las dos formas de poner fin al contrato que tenemos con un empleado de hogar, siendo la otra el desistimiento, que a la par es exclusiva de este colectivo. En el caso del despido, este ha de comunicarse por escrito alegando causa conforme al E.T, sin ser necesario preavisar. Si no respetáramos esta formalidad, se determinaría la improcedencia del despido, dando lugar a una indemnización de 20 días naturales de salario por año de servicio, con un límite de 12 mensualidades. Como podéis comprobar, la indemnización por despido improcedente prevista para otro tipo de trabajadores es mayor, justificándose que en el supuesto del empleado de hogar debe ser menor por ser el empleador una persona física o familia. 
  • Desistimiento: por contra, si el empleador hiciere uso de su capacidad de desistir (asimismo es una potestad del empleado), igualmente sería necesario ponerlo por escrito, sin necesidad en este caso de aludir a causa alguna. En este supuesto, sí es necesario preavisar al empleado con un plazo de 7 días si el servicio duró 1 año u menos, o de 20 días en caso de duración superior (aunque cabría sustituir el tiempo de preaviso por una indemnización equivalente al salario correspondiente a dichos periodos). Adicionalmente, en caso de que nuestro contrato como empleado de hogar se haya celebrado a partir del 1 de enero de 2012, deberán de poner a nuestra disposición, junto a la comunicación por escrito de desistimiento, una indemnización en metálico de 12 días naturales por año de servicio, con un máximo de 6 mensualidades. Para contratos anteriores a dicha fecha, la indemnización será de 7 días por año trabajado, con el límite de 6 mensualidades. En caso de acordar el período de preaviso, el empleado que preste servicios a jornada completa tendrá derecho, sin pérdida de su retribución, a una licencia de seis horas semanales con el fin de buscar nuevo empleo. Por otra parte, si somos empleados internos, no se podrá despedir ni desistir entre las 17 h. y las 8h. del día siguiente, salvo faltas muy graves recogidas en el convenio colectivo. 
  • Fallecimiento del empleador: en este supuesto el empleado de hogar, al igual que el resto de trabajadores, solo tendrá derecho a una indemnización equivalente a un mes de salario. 

Hasta aquí ha llegado la explicación de hoy entorno a los derechos que he querido destacar de los aspectos laborales y contractuales que unen al empleador con su empleado/a de hogar. En próximas fechas continuaremos ampliando este tema haciendo alusión a cuestiones relativas a la Seguridad Social de este colectivo

Mseoane es licenciado en derecho y es el autor de este blog.

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