¿CUÁNDO NO ES OBLIGATORIA EL ALTA COMO AUTÓNOMO?

Jurisprudencia Alta Autónomos

Como os había comentado en el anterior post sobre el despido, vamos a tratar en las próximas semanas cuestiones relativas al emprendimiento. En concreto en el post de hoy  abordaremos el estudio de cuando no es obligatorio estar dado de alta como autónomo pese a realizar una actividad por cuenta propia.

Se trata de un problema bastante extendido ya que afecta a diversos tipos de  autónomos, como por ejemplo los que trabajan a jornada parcial o solo unas pocas horas a la semana, los que solo trabajan en una época del año, autónomos que emprenden o autónomos que están pasando por una mala racha.

Cuando estas personas deciden desempeñar estos trabajos sin darse de alta como autónomos empiezan a engrosar la economía sumergida, surgiendo dudas de estar cometiendo una infracción. Pues bien, en el post de hoy vamos a ver como esta situación de no pagar la cuota de autónomos es “legal” en determinadas circunstancias. Entrecomillo la palabra legal porque este es un problema que a día de hoy no tiene una clara solución, por lo que ha de ser tratado desde diversos puntos de vista que a continuación exponemos.

  • ¿Qué dice la ley al respecto?

El Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA de aquí en adelante) se encuentra regulado en el Decreto 2530/1970, de 20 de agosto. Su artículo 2 establece que hemos de entender por trabajador autónomo:

“aquel que realiza de forma habitual, personal y directa una actividad económica a título lucrativo sin sujeción por ella a contrato de trabajo y aunque utilice el servicio remunerado de otras personas. La habitualidad para los trabajadores que se ocupen en trabajos de temporada quedará referida a la duración normal de ésta. Se presumirá, salvo prueba en contrario, que en el interesado concurre la condición de trabajador por cuenta propia o autónomo, a efectos de este Régimen Especial, si el mismo ostenta la titularidad de un establecimiento abierto al público como propietario, arrendatario, usufructuario u otro concepto análogo”.

Pese a lo que luego comentaremos desgranando la anterior definición, es importante que quede clara una cuestión a estas alturas para no incurrir en posteriores confusiones : si tenéis un local abierto de cara al público hay que pagar la cuota de autónomos sí o sí.

  • ¿Qué dicen Hacienda y la Seguridad Social?

Para Hacienda debemos de darnos de alta en sus oficinas antes de iniciar nuestra actividad. Ello se hará a través de los modelos 036 y 037. Es en este último donde  indicaremos nuestra actividad económica teniendo como referencia los epígrafes recogidos en la regulación del Impuesto de Actividades Económicas (IAE). Este impuesto, por regla general, no tendremos que pagarlo ya que, entre otros casos más extraordinarios, solo lo pagarán aquellas personas jurídicas que facturen (ellas o el grupo al que pertenecen) al menos un millón de euros. Lo que si tendremos que pagar son los impuestos de IVA e IRPF de manera  trimestral.

Por lo que respecta a la Seguridad Social, según ellos tenemos que pagar la cuota independientemente del nivel de ingresos que tengamos y del tiempo dedicado a la actividad. Aplican la ley en sentido estricto, considerando la habitualidad como algo homogéneo e independiente a que trabajemos 34 o 4 horas semanales. Tendremos en este caso un plazo de 30 días desde que nos damos de alta en Hacienda para hacerlo en la Seguridad Social a través del modelo TA0521.

  •  ¿ Qué dicen nuestros tribunales?

Este es el punto más interesante y el porqué de haber hecho este artículo. De lo expuesto anteriormente podríamos pensar que toda persona que efectúa una actividad por cuenta propia obligatoriamente tendría que darse de alta en el RETA. Pues bien, esto no es  exactamente así. Existe jurisprudencia que, en interpretación del artículo anterior, determina que ciertas personas pese a tener un encaje estrictamente legal en dicha definición no tendrían obligación de estar dados de alta en el RETA. La analizamos:

a)En primer lugar tenemos la sentencia del Tribunal Supremo de 29 de octubre de 1997, donde nuestro más alto tribunal se pronunció entorno al mencionado requisito de habitualidad. Particularmente, la relación laboral respecto a la que verso el caso era la de subagente de seguros. Para poder medir la habitualidad de un subagente de seguros, el tribunal se inclinó por realizar una  observación de los ingresos que por ello percibía, tomando como equivalencia de habitualidad el obtener al menos el  salario mínimo interprofesional (SMI en adelante). En caso contrario, se determinó que no sería obligatorio el estar dado de alta en el RETA.

Para tenerlo más claro, y echando mano de los términos numéricos, un subagente de seguros que no supere en 2016 los 9.172 euros anuales en 14 pagas no tendría obligación de cotizar por cuotas fijas .

Por tanto, podemos concluir que no se podrá apreciar el requisito de habitualidad cuando a falta de otros indicios los ingresos obtenidos por dicha actividad no superen el umbral del salario mínimo interprofesional en cómputo anual.

Todo  lo expuesto para los subagentes de seguros no es de aplicación a los agentes debido a que estos mantienen una relación mercantil con la aseguradora, presuponiéndose por ello el desarrollo de una actividad continua y estable ( los otros indicios que comentábamos). La única manera de que el agente pudiera no estar sujeto al RETA sería que el propio contrato de agencia limitara la habitualidad de este en sus funciones junto al requisito de carecer de los ingresos anuales anteriormente comentados. Ahora bien, no penséis que lo expuesto es únicamente aplicable a los subagentes. Este fue el caso que trató el tribunal en su momento, pero todo lo comentado es extrapolable a otras profesiones donde concurran requisitos similares como se ve en las siguientes sentencias.

b) Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJ) de 11 de noviembre del año 2003. En este caso el trabajador se dedicaba a la actividad ganadera durante una u dos horas al día. Por esta actividad sus ingresos eran inferiores al SMI, por lo que no existía obligación para estar dado de alta en el RETA.

Por tanto, ¿si realizamos una actividad periódica no estamos sujetos a darnos de alta en el RETA? Una actividad puede ser periódica y constituir o no el medio habitual de vida. Estaríamos obligados al alta si la actividad es fundamental para atender necesidades pese a la periodicidad, y consecuentemente no obligados cuando se tratara de una actividad complementaria o marginal. (TSJ Castilla y León 27-5-97 y  TSJ Castilla-La Mancha 19-6-00).

c) Sentencia del Tribunal Supremo de 20 de marzo del 2007. En este supuesto el trabajador era un vendedor ambulante que debido a los escasos ingresos acreditados se determinó su no obligatoriedad de alta en el RETA . Dichos ingresos no demostraban que la actividad  hubiera sido realizada todos los meses del año o únicamente algunos.

d) Sentencia del Tribunal Superior de Castilla y León de 17 de septiembre del año 2002. En esta sentencia se trata una situación mucho más habitual que las anteriores. Este juicio versó sobre el caso de una psicóloga que realizaba dos actividades. La primera era trabajar por cuenta ajena para una empresa,  mientras que la segunda consistía en desarrollar su propia actividad privada de manera autónoma. Por esta segunda actividad no llegó a ganar ni un escaso dinero, sino que obtuvo pérdidas. Se concluyó su no obligatoriedad a estar dada de alta en el RETA.

Tras estudiar estos casos sentenciados, la moraleja tiene que estar clara:  existe un marco normativo estricto, el cual si no cumplimos derivará en sanciones. Pese a ello, en caso de encontrarnos en situaciones similares a las anteriormente descritas , la sanción impuesta no sólo será recurrible sino que nos la levantarán.

 

  • ¿ En qué punto institucional nos encontramos?

Cuota Empresario Individual

 

A día de hoy existe un posible pacto entre dos partidos políticos españoles para elaborar una nueva ley de autónomos. Una de las medidas que recoge esa nueva ley afecta a lo que estamos tratando hoy aquí. Se prevé que los autónomos que no superen el SMI no tengan obligación de cotizar por cuotas fijas…veremos si se fija una cotización más baja (lo previsible) o se exime a los mismos del pago. Recordemos que actualmente un trabajador autónomo se ve obligado a asumir unos costes fijos mensuales por cuota mínima de cotización de 267 euros (salvo que se beneficie de la tarifa plana). Con esta nueva regulación se espera poder dotar de seguridad jurídica a la problemática anteriormente mencionada, existiendo criterios contrapuestos al respecto como hemos visto.

 

  • ¿Ante esta inseguridad jurídica, cual es la mejor solución?

Como buen gallego os tengo que decir que la respuesta es “depende”. En concreto, dependerá de la situación de cada uno y de los riesgos que quiera asumir. Pese a ello , y sin enumerar las más obvias, podríamos pensar en las siguientes soluciones:

  • Concentrar facturas: nos damos de alta y de baja en un breve periodo de tiempo agrupando las facturas que tengamos pendientes. Sería necesario que las facturas no hagan referencia concreta a la fecha de los trabajos desempeñados y que nos pongamos previamente de acuerdo con el cliente en cuanto al tempo de las actuaciones mencionadas. Esta opción no es válida si pretendemos realizarla de forma sucesiva ni si nuestros ingresos son elevados. En general es arriesgada.
  • Estar dados de alta solo en Hacienda y no en la Seguridad Social, por lo que no pagaríamos la cuota de autónomos. Ventajas de ello: poder facturar a tu nombre, pues la factura siempre deberá emitirse. Desventajas: tener que presentar los correspondientes impuestos que antes comentábamos. En la práctica es conveniente que si nos damos posteriormente de alta en la seguridad social (por mejorar nuestro negocio por ejemplo), antes de ello nos demos de baja en Hacienda para que no nos reclamen las cuotas atrasadas desde aquella fecha… ni que decir que debemos dejar transcurrir un tiempo prudencial alrespecto. Tampoco es la mejor de las opciones, pues ambas instituciones pueden cruzar datos y tener que enfrentarnos al proceso sancionador por ello.
  • Que facture otro por nosotros: por ejemplo, acudiendo a una cooperativa. Las cooperativas se encuentran reguladas legalmente. Existen cooperativas para determinados sectores laborales y otras con carácter generalista. Son ideales para facturar trabajos puntuales. A cambio, tendremos que pagar una cuota de alta, una cuota mensual cuando emitamos facturas, costes de seguridad social por los días que hemos trabajado, un pequeño % de Irpf e Is y gastos de gestión. Pese a esta enumeración extensa, los gastos son netamente inferiores a los de darse de alta como autónomo. Además, nos libraríamos de hacer declaraciones trimestrales como sí debemos de hacer al darnos de alta en Hacienda. Pese a su uso, la polémica está servida ya que, según los colegios de gestores, este tipo de prácticas no son legales cuando lo único que buscan es eludir la obligación de alta,  y por ende, la de facturar. A mayores de lo expuesto, actualmente algunos de estos entes están siendo inspeccionados por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.

Ahora bien, tened en cuenta que las soluciones enumeradas jurisprudencialmente valdrían cuando nuestros ingresos son bajos y no realizamos una actividad que constituya nuestro medio habitual de vida. En caso contrario, la posible sanción en caso de inspección no nos la sacará nadie.

Pues esto es todo en el post de hoy. Espero que os pueda ser útil. En los próximos días subiremos más artículos relativos al emprendimiento y a las formas jurídicas que nos podrían ser más beneficiosas para constituirnos como empresarios.

 

Fuente imagen / autor – Flickr –Sotckvault / La Moncloa-Gobierno de España  – Jack Moreh

Manuel Ángel es licenciado en derecho y es el autor de este blog.

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4 Comentarios

  1. Desde mi punto de vista, y estuve a punto de expresarlo en el anterior comentario, la proliferación de este tipo de cooperativas nace del fraude laboral así como de su precariedad,es decir, de los trabajos que se nos ofrecen.
    Gracias por la aportación y reflexión. Otro saludo.

  2. Por si es de interés, esta es una página foro donde los afectados por las cooperativas dan a conocer su caso: https://afectadosporlascooperativas.wordpress.com/
    Está claro que el sistema de cotización y afiliación actual no es válido para los únicos tipos de trabajos que ofrecen desde hace mucho tiempo. Otra perspectiva sería pensar que lo que no son válidos son los trabajos que se nos ofrecen…
    La gallina y el huevo.
    Gracias por contestar.
    Un saludo.

  3. Así es. Ha sido noticia de actualidad hace bien poco.
    En su momento cuando redacte el post ya os advertí de la opinión que, por ejemplo, tenían los colegios de gestores sobre este tipo de cooperativas (pues ya de aquella existían muchas quejas al respecto).
    En cualquier caso, os dejo un enlace a continuación para quien quiera ampliar información al respecto.
    https://www.elconfidencial.com/empresas/2017-08-17/facturar-sin-pagar-autonomos-empleo-disuelve-factoo_1429954/

  4. Yo quería decir que las cooperativas de facturación están siendo inspeccionadas por la SS y el Ministerio de trabajo. INcluso ya han descalificado a varias. Factoo es una de ellas.

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